¿Qué ocurrió con Abengoa?

20/04/2017 - ¿Qué ocurrió con Abengoa?

¿Qué ocurrió con Abengoa?

 

Tras unos meses de tregua en la cotización de la compañía prácticamente plana, volvieron las sesiones de vértigo con un espectacular rally de cinco días pasando desde mínimos a máximos, un 142,01 % en el caso de las acciones clase A y del 66,84 % en las de clase B. La avalancha de compras en Abengoa se producía en la recta final del proceso de recapitalización de la compañía, en el que se anunciaba el cierre de los acuerdos de entrada de dinero nuevo que aseguraba el plan de viabilidad para salvar el concurso de acreedores.

 

El lunes siguiente, día 27 de marzo, se iniciaban los pasos de reestructuración, que comprendían una ampliación de capital y una emisión de warrants (derivados) para incrementar los fondos propios de la sociedad. Ese mismo día se iniciaba el vuelco bajista, y a finales de semana se producía la huida de los inversores ante el hecho de que Abengoa comunicara la emisión de 1.577 millones de nuevas acciones clase A y de 16.316 millones de acciones clase B, donde la propia compañía reconocía que este alud de títulos generaba "una dilución para los accionistas preexistentes del 95 %”, lo que significaba una pérdida del valor teórico de las acciones en circulación casi completa.

 

Como es lógico el desplome de las acciones de clase B de Abengoa han caído un 94,95 %, hasta 0,016 euros, mientras que las de clase A han experimentado un desplome mayor, del 96,99 %, hasta 0,033 euros.

 

No es cierto que ya no puedan caer más. Si lo dice porque cotizan muy cercanas a cero, la compañía podría realizar un contrasplit, operación a través de la cual se unen varias acciones antiguas en una nueva, por ejemplo 10 antiguas pasarían a ser 1 por lo que su valor sería 0,33 euros en el caso de las de clase A. Y “voilá” ya puede seguir cayendo de nuevo hasta cero.

 

De hecho, es público y conocido que Abengoa se plantea agrupar varias acciones en una sola para que puedan cotizar a mayores precios y dar más consistencia a los títulos. Además, estudia retomar el plan de tener solo un tipo de títulos unificando las dos clases existentes, ambas cosas tienen sentido estratégico para mejorar la percepción de los inversores sobre la compañía.

 

Mi filosofía de inversión es totalmente contraria a este tipo de estrategias que usted plantea, pues yo prefiero comprar aquellas compañías que se comportan mejor que la media del mercado, que no paran de subir durante años aprovechando para comprarlas cuando corrigen y dejan un soporte importante. Y vender las que bajan cuando rebotan y dejan una resistencia importante. No conozco a nadie que realmente a la larga haya ganado dinero intentando cazar rebotes en títulos muy bajistas, yo mismo lo intenté cuando era un inversor novel y las pocas veces que salen bien no compensan para nada las muchas que salen mal. Pero sí que conozco a muchos inversores con cuantiosas pérdidas y que se han dejado atrapar por no colocar Stops de pérdidas en valores muy bajistas o en este tipo de valores catalogados como “chicharros” tratando de ganar mucho dinero en muy poco tiempo una y otra vez cuando curiosamente lo que consiguen es lo contrario.

 

Mi consejo es que no se complique la vida, hay muy buenas compañías que no paran de subir año tras año como Amadeus, Logista, Cie Automotive, Aena y un largo etcétera en todos y cada uno de los mercados. Yo esperaría a ver que la cotización entra en tendencia alcista sólida antes de comprar. En caso de que quiera probar suerte, sea consciente de que es puro azar y use un porcentaje de su capital muy pequeño para esta operación, sabiendo que por norma general invertir por intuición no suele salir bien.

Aplicación

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