Conociendo los ETFs.

08/07/2017 - Conociendo los ETFs.

Conociendo los ETFs.

 

Entre los productos cotizados bajo la denominación ETP (Exchange Traded Products) se incluyen:

  • ETF (Exchange Traded Funds) Fondos Cotizados,
  • ETC (Exchange Traded Commodities o Currencies) Materias Primas o Divisas,
  • ETN (Echange Traded Notes) Deuda titulizada.

 

Es muy importante no confundirlos ya que las diferencias entre ellos determinan los distintos riesgos a los que el inversor se expone. Esto lo veremos en el siguiente artículo sobre este tema, donde entraremos en más detalles una vez explicados aquí los aspectos comunes sobre sus características y como se pueden comprar y vender.

 

 ETF o Fondo Cotizado.

Los ETFs al igual que el resto de fondos de inversión, son Instituciones de Inversión Colectiva (IIC). Son de carácter financiero y pueden ser Fondos de Inversión (FI), indexados en este caso, o Sociedades de Inversión de Capital Variable (SICAV), índice cotizadas en este caso. Tienen la particularidad de que sus participaciones son negociadas en las Bolsas de Valores como si se tratara de acciones y su política de inversión consiste en replicar la composición y el comportamiento del índice que toman como referencia.

 

Pueden invertir en fondos cotizados todo tipo de inversores, tanto institucionales como minoristas. Los rendimientos, positivos o negativos, suelen ser similares (no exactos) a los obtenidos por el índice que replican. Los Fondos Cotizados funcionan en parte como los fondos de inversión y en parte como  las acciones cotizadas. Deben cumplir una serie de requisitos para su admisión a Bolsa y están sujetos a la supervisión y vigilancia de los reguladores de los mercados oficiales en los que se comercializan (aunque lo matizaré en el siguiente artículo).

 

La diferencia principal entre un ETF y un fondo de inversión tradicional es la forma en la que los inversores compran y venden sus participaciones. A groso modo, los gestores crean el Fondo de Inversión con el patrimonio común de los partícipes, adquiriendo una cesta de activos acorde a su política de gestión. Dividen esta cesta de activos en “porciones” (como las acciones de una empresa) y las venden en los mercados secundarios a un precio proporcional.

 

Mientras que en un fondo tradicional los inversores compran sus participaciones a una entidad gestora y se las revenden cuando quieren reembolsarlas, en un ETF los inversores deben comprar y vender sus participaciones en las Bolsas de Valores, de la misma forma que lo harían si quisieran comprar o vender acciones.

 

Su Banco o Bróker, muy probablemente dispone de ETFs a través de su misma cuenta de valores (los encontrará con una simple búsqueda en su plataforma web donde realiza las compras de acciones, las tarifas que aplican suelen ser las mismas que para las acciones, consulte a su Bróker). En las bolsas Española y Europeas puede encontrar distintos ETFs, aunque la mayor variedad de ETFs y con mejores costes (al igual que sucede en casi todos los productos de inversión) se encuentran en los mercados de EEUU.

 

 Características principales:

 

Liquidez: La operativa de compra y venta de participaciones es similar a la de las acciones negociadas en Bolsa, con la particularidad de que existen “especialistas”, entidades que tienen la obligación de proporcionar la liquidez del producto (aunque lo matizaré en los siguientes artículos).

 

Las participaciones se negocian en tiempo real en el segmento de negociación de fondos cotizados de la Bolsa. Con los ETFs adecuados, el inversor puede invertir y desinvertir incluso varias veces al día en cualquier momento durante el horario de negociación bursátil (en el caso del Mercado Continuo español 8:30 a 17:35). Por tanto la liquidez de los ETF es superior a la liquidez diaria de los fondos de inversión tradicionales.

 

Transparencia: Durante el horario de negociación la Bolsa calcula y difunde un valor liquidativo estimado (iNAV), lo que permite al partícipe conocer en todo momento cómo evoluciona su inversión.

Por un lado, el Fondo Cotizado tiene un valor liquidativo (NAV) que se calcula diariamente en base al valor de los activos incluidos en la cartera (subyacentes) y teniendo en cuenta las comisiones, al igual que un fondo tradicional. Y por otro tiene una cotización que dependerá de la oferta y demanda del ETF en el mercado, exactamente como una acción individual.

 

Inmediatez: las operaciones se realizan a los precios de compra y venta que ofrezcan las contrapartidas en cada momento. El inversor tiene mayor certeza que en los fondos tradicionales sobre el precio al que se va a realizar la compra o venta, ya que será muy parecido al último valor liquidativo estimado publicado antes de la orden. Las ventas se liquidarán (mediante abono en la cuenta de valores del partícipe) en los mismos plazos que las acciones.

 

Gastos De Intermediación Y Comisiones De Administración Y Depósito: Las comisiones de gestión y depósito, se prorratean en el tiempo y se deducen diariamente del valor liquidativo (NAV) y son en general más reducidas que las de los fondos de inversión tradicionales con similares políticas de inversión. Mientras más liquidez tiene el fondo en el mercado secundario menores son las comisiones de gestión y depósito (se reparten entre un mayor número de participaciones).

Además, al igual que ocurre con las acciones, al tratarse de fondos cotizados es necesario disponer de una cuenta de valores. De modo que la inversión en ETFs queda sujeta también a los gastos de compra-venta, administración y depósito, cobro de dividendos, traspasos… que por esta operativa tenga establecidas el intermediario (Bróker), así como los corretajes y cánones de Bolsa.

Aun así, suelen ser más económicos que los fondos de inversión tradicionales, ya que no tienen comisiones de suscripción y de reembolso. Y mucho más barato que comprar por nuestra cuenta toda las acciones que componen el índice a replicar.

 

Fiscalidad: El régimen fiscal aplicable a los inversores en ETF es el de las acciones, no el de los fondos, por lo que las ganancias patrimoniales no están sujetas a retención.

Por otra parte, las participaciones en fondos cotizados no pueden ser objeto de traspaso, por lo que no es posible acogerse al régimen que permite a los partícipes en fondos tradicionales reembolsar en un fondo y suscribir en otro con diferimiento de la tributación por las plusvalías.

 

Diversificación: Los ETFs ofrecen la posibilidad de participar en la evolución de los principales mercados, sin necesidad de invertir en todos y cada uno de los valores que integran los índices de referencia. Son una forma genial de diversificar a un bajo coste.

 

Accesibilidad y sencillez: Los fondos cotizados suelen tener precios reducidos, por lo que es posible acceder a ellos con pequeños capitales. No tienen un importe mínimo, sino que al igual que en las acciones es necesario comprar como mínimo un título.

La operativa con fondos cotizados es similar a la de las acciones cotizadas, por lo que el inversor podrá dar órdenes limitadas, órdenes a mercado, órdenes Stop Loss… y señalar en su caso diferentes condiciones de ejecución.

 

Dividendos: Existen ETFs que reparten dividendos (Fondos de Distribución). Con carácter periódico (anual, semestral, trimestral…) el fondo cotizado podrá retribuir a los inversores con los dividendos distribuidos por las sociedades que componen el índice de referencia. El volumen total a abonar será la diferencia entre el valor liquidativo del fondo (NAV) y el valor del índice de referencia. Este abono puede implicar el cobro de comisiones por parte del intermediario, y está sujeto a retenciones por IRPF.

 

Versatilidad: Existen miles de variedades de ETFs en los mercados. Hay Fondos Cotizados que replican índices de renta variable, de renta fija, mixtos, pueden ser índices globales, nacionales, regionales, sectoriales, por capitalización, de Carteras con un estilo de gestión determinado, monetarios, (ETCs) de materias primas o de divisas ...

Los hay de gestión pasiva, de gestión mixta (ETFs Smart-Beta), apalancados (multiplican x2 o x3), inversos (suben cuando el índice baja y viceversa), ultra inversos o apalancados inversos…

 

Las obligaciones de información a los inversores: son menores que en los fondos tradicionales, ya que no es exigible la entrega del Documento de datos Fundamentales para el Inversor (DFI) o folleto simplificado antes de la compra. Sin embargo, el inversor tiene derecho a solicitar en cualquier momento a su intermediario los documentos oficiales (folleto completo, últimos informes periódicos publicados, etc.) y podrá consultarlos en su página web.

 

Resulta esencial consultar en el folleto informativo la política de inversión, el perfil de riesgo, las comisiones aplicables, etc. Si le parece interesante y quiere conocer los riesgos que entraña y la forma adecuada de usar este producto, no dude en leer el próximo artículo sobre este tema.

Aplicación

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